|
Dr. José R. Caro Newman. Anestesiólogo y Medico Hiperbarico. Jefe del Servicio Medicina Hiperbárica. Hospital Docente Universitario Dr. Darío Contreras.
Las enfermedades cardiovasculares son el principal problema de salud en la población adulta en general, más del 25% de la población mundial tienen algún tipo de enfermedad cardiovascular ocupando el primer lugar en el listado de causas de muerte en personas mayores de 45 años en muchos países del mundo, debido a la importancia que tienen el sistema circulatorio, y en especial el corazón, cualquier alteración en su forma o función, provoca trastornos circulatorios y como consecuencia daña la función de los tejidos vitales. Los ataques al corazón y los accidentes cerebro vasculares (ACV) suelen ser fenómenos agudos que se deben sobre todo a obstrucciones que impiden que la sangre fluya hacia el corazón o el cerebro. La causa más frecuente es la formación de depósitos de grasa en las paredes de los vasos sanguíneos que irrigan el corazón o el cerebro. Los ACV también pueden deberse a hemorragias de los vasos cerebrales o coágulos de sangre. En particular, la cardiopatía coronaria afecta a la red de vasos sanguíneos que rodea al corazón y riega el miocardio. Igual que otras arterias del cuerpo, las coronarias sufren artereoesclerosis, un engrosamiento de sus paredes y estrechamiento de la luz por la invasión de lípidos, principalmente de colesterol.

A medida que estas lesiones crecen, la arteria se cierra de forma tal que la circulación disminuye, al punto que puede llegar a obstruirse completamente por un coágulo a causa de una hemorragia en las paredes; la arteria también puede sufrir espasmo muscular que interfiere en la circulación. La falta de sangre en los tejidos del corazón resultante (isquemia) provoca un infarto o la muerte de la porción del miocardio que no recibe oxígeno ni nutrición.
Las causas son fáciles de determinar, dado que los dominicanos tenemos una alimentación deficiente, consumiendo con frecuencia la denominada comida "chatarra", a esto se suma la cotidiana vida sedentaria que llevamos, esto genera con el tiempo dificultades en la circulación sanguínea, por otro lado, el número de jóvenes que padece de obesidad, diabetes y colesterol alto, se ha incrementado.
Las insuficiencias cardiovasculares en la mayoría de los casos son provocados por excesos de colesterol, esto quiere decir que la grasa impide la buena circulación, en diabéticos que igualmente presentan obstrucciones arteriales causadas por la alteración en los niveles del azúcar, siendo común la hipertensión arterial como una complicación leve y los infartos cardiacos y cerebrales como complicaciones mas extremas que provocan parálisis y hemiplejías, pero sin olvidar la aparición de necrosis y gangrenas a nivel distal y pies que comúnmente llevan a las amputaciones de miembros.

Las causadas en el sistema venoso como las varices, tienen a su vez complicaciones comunes como el dolor en piernas, los edemas o las ulceras varicosas de difícil cicatrización y como complicaciones mas extremas, las tromboflebitis y embolias pulmonares con afectación cardiaca y neurológica. Todas estas son causas frecuentes de muerte (necrosis) de tejidos, heridas, inflamaciones de pies, piernas y ulceras de difícil cicatrización.
El Dr. Alfonso González Riera, asesor Internacional de la Sociedad Peruana de Medicina Hiperbárica - OXISALUD indicó que uno de los mejores procedimientos contra las deficiencias circulatorias es la Medicina Hiperbárica, mediante su terapia OHB (Oxigenoterapia Hiperbárica Tisular), esta terapia que fue creada hace mas de 45 años por la especialidad medica, permite que los niveles bioquímicos en el organismo se estabilicen y mejoren junto con todo el sistema cardiovascular, provocando que el paciente evolucione favorablemente en un gran porcentaje de casos, con tan solo respirar oxigeno 100% dentro de una cámara hiperbárica, previa evaluación de un médico especialista en la materia, que designara los protocolos de tratamiento en lo referente a número de dosis, duración de cada dosis y presiones a las que será sometido.

Para ello, el paciente ingresa a una cámara de compresión, donde es sometido a una presión superior a la de la atmósfera que normalmente vivimos y le aportamos ya no 21% de oxigeno como comúnmente respiramos, sino 100%, produciéndose a los pocos minutos que la hemoglobina se sature y por gradientes de presión, teorías cinéticas de los gases, con aplicación de leyes físicas como la Ley de Henry, el oxigeno se disuelva en el plasma, por todo el organismo provocando que las células se activen ytrabajen adecuadamente creando una estabilización bioquímica entre otros beneficios y una evolución muy favorable con regeneración de células y formación de nuevos microvasos sanguíneos.

La llegada del oxígeno a los tejidos depende del cociente ventilación/perfusión, oxigenación y desoxigenación de la hemoglobina y del plasma. La ventilación pulmonar suministra la llegada del oxígeno a los alvéolos, su unión con la hemoglobina, con el flujo sanguíneo el oxígeno llega a los capilares de los tejidos. El transporte del oxígeno de un medio al otro ocurre no solamente por difusión, sino por el flujo convector del oxígeno diluido en plasma y a los líquidos extra- e intracelulares. La base científica para aplicar la OH en estos pacientes se encuentra en la relación entre la presión parcial del oxígeno en el gas inspirado y su tensión parcial en los medios líquidos del organismo. Aumentando la cantidad del oxígeno en el gas inspirado (inhalado) se puede modificar su presión parcial en los tejidos.
Las conclusiones: En nuestra casuística la cámara hiperbárica mostró efectividad cuando se asoció o no al tratamiento convencional de esta entidad, siendo notable que al año de seguimiento el 90.9% de los enfermos no habían presentado ninguna recaída clínica luego de varios cursos de tratamiento. Una serie de la Oxigenación Hiperbárica (OH) produce un efecto positivo, pero no duradero. Se recomienda la repetición de los cursos de la OH 2 veces por año. El tratamiento prolonga la remisión y mejora la calidad de vida de los pacientes.
Al menos un 80% de las muertes prematuras por cardiopatía podrían evitarse con una dieta saludable, actividad física regular y abandono del consumo de tabaco, se comienda aumentar el consumo de pescado, especialmente los denominados azules (atún, salmón o caballa) por su alto contenido en Omega 3. Además de reducir la presión arterial, el consumo de Omega 3 disminuye el colesterol LDL (colesterol "malo"), aumenta el HDL (colesterol "bueno") y, sobre todo, previene el aumento de la tensión arterial. Un complemento casi obligado de una buena dieta es la práctica de ejercicio físico, que mejora la circulación y contribuye a la pérdida de peso. Asimismo, la práctica cotidiana de ejercicio aumenta el llamado colesterol bueno (HDL) y reduce los triglicéridos sanguíneos, refuerza la musculatura y contribuye al bienestar, ya que alivia el estrés y la tensión.
BIBLIOGRAFIA
- Undersea and Hyperbaric Medical Society. «Exceptional Blood Loss - Anemia». Consultado el 19 de mayo de 2008.
- Cámaras Hiperbáricas LIFE: Indicaciones Médicas sobre Terapias con Oxígeno Hiperbárico. Cali, Colombia. 1995.
- Hart GB, Lennon PA, Strauss MB. (1987). «Hyperbaric oxygen in exceptional acute blood-loss anemia» J. Hyperbaric Med. Vol. 2. n.º 4. pp. 205–210
- Castellanos Gutiérrez R. Introducción a la oxigenación hiperbárica [curso de postgrado]. La Habana: Instituto Superior de Medicina Militar; 1984:3-15.
- Zaltsma GL. Fundamentos de la fisiología hiperbárica. Leningrado: Meditsina; 1979:15-25.
- Lafforgue, P., Pathophysiology and natural history of avascular necrosis of bone. Joint Bone Spine, 2006. 73(5): p. 500-7.
- Bases y fundamento terapéutico de la oxigenación hiperbárica. JANO 1998; 54(1260):1-4.
- Desola J, Crespo A, García A, Salinas A, Sala J, Sánchez U. Indicaciones y contraindicaciones de la oxigenación hiperbárica. JANO 1998; 54(1260):5-10.
- Chew HE, Guillain CH. Oxigenación hiperbárica. Chest 1969; 63:133-9.
- Boerema I. Vida sin sangre. Gac Sanit (Barc) 1960; 2:3-8.
- Castellanos Gutiérrez R. Oxigenación hiperbárica. Avances Med 1997; 5(13):26-8.
- Escobar SJ, Slade JB, Hunt TK, Cianci P (2005). «Adjuvant hyperbaric oxygen therapy (HBO2) for treatment of necrotizing fasciitis reduces mortality and amputation rate» Undersea Hyperb Med. Vol. 32. n.º 6. pp. 437–43. PMID 16509286.
|